Se podría decir que donde sea que hay seres humanos, ha existido la inmigración”. Hay muchas teorías populares sobre el orígen de la especie en la tierra, algunas especulan que los seres humanos se originaron en un solo punto y posteriormente migraron a diferentes partes del planeta. Por lo tanto, es posible señalar que el fenómeno migratorio está intrínsecamente vinculado a la experiencia humana.

La inmigración es un tema controversial en los Estados Unidos, debido principalmente a los debates sobre las políticas actuales. En medio de todo estas discusiones, es importante recordar las raíces de la nación norteamericana. En honor a la celebración del Día de la Independencia, les compartimos esta breve lección sobre la historia de la migración de muchas culturas y poblaciones a los Estados Unidos, y por qué la población migrante ha hecho al país la nación que es hoy.

Primeras migraciones al continente americano

Se piensa que las primeras olas migratorias al continente americano se originaron en el Estrecho de Bering, un puente natural que enlaza el continente asiático Asia con norteamérica. Este grupo de inmigrantes pobló lentamente el continente y a lo largo de los siglos se dividió en diferentes grupos nativos que se establecieron en los Estados Unidos, Canadá, México, América Central y al sur hasta llegar a Brasil. A estos grupos hoy en día se les llama nativos americanos.

Antes de las expediciones y conquistas europeas más recientes, alrededor del año 1000 AD, exploradores vikingos también llegaron al continente americano y se quedaron en la región durante al menos 500 años, antes de volver a Groenlandia.

Durante los siglos XVI y XVII, un buen número de colonizadores ingleses, españoles y franceses ocuparon territorios americanos y establecieron un número significativo de colonias, principalmente en al norte del continente.

Norteamérica y los Estados Unidos no existirían sin estas olas migratorias que llegaron a esta parte del mundo antes de que la nación americana existiera como tal.

Muchas de estas primeras colonias y que luego se convertirían en los Estados Unidos estaban vinculadas a la corona inglesa, que patrocinaban las expediciones para poder encontrar mercancías que exportar de regreso a Europa.

Las trece colonias florecieron durante varias décadas, estableciendo su propio gobierno y elecciones locales. Inglaterra buscaba tener más control sobre las colonias y los colonos resistieron y lucharon por su independencia en lo que se conocería como la Revolución Americana

Este grupo de trece coloniales oficialmente declaró su independencia en 1776 y así fue cómo un grupo de migrantes coloniales fundaron los Estados Unidos de América.

¿Cuándo inició la migración a los Estados Unidos?

Una vez que Estados Unidos se constituyó como un país independiente, personas de diferentes partes del mundo comenzaron a migrar en busca de oportunidades en la nueva nación.. En el siglo XVIII, muchos inmigrantes europeos llegaron a la nueva nación bajo la promesa de trabajos y prosperidad. Durante este periodo, la población del país se triplicó por el influjo de migrantes. Entre 1836 y 1914, más de 30 millones de migrantes europeos llegaron a los Estados Unidos. Para 1910, había ya más de 13.5 millones de inmigrantes viviendo en una nación con una población de 92 millones.

Desafortunadamente, no toda la migración a los Estados Unidos ha sido bajo la promesa de la autodeterminación.. Entre 1625 y 1866, alrededor de 388.000 esclavos fueron traídos a la fuerza a Estados Unidos para ser vendidos como esclavos y para participar en trabajos forzados. Una vez que llegaron, muchas familias fueron separadas y vendidas antes de ser obligadas a servir bajo condiciones brutalmente duras en la nación en vías de desarrollo.

La figura legal de la esclavitud fue oficialmente abolida en todo el país con la Proclamación de Emancipación firmada que se firmó en 1865.

La experiencia afroamericana tiene raices difíciles y dolorosas, pero su inmigración involuntaria ha creado una comunidad grande y vibrante. Actualmente hay aproximadamente 42 millones de afroamericanos en los Estados Unidos, que constituyen el 12.2 por ciento de la población estadounidense.

Aunque las consecuencias de la trata de esclavos todavía resuenan en toda la sociedad moderna, los descendientes de las naciones del Caribe y África continúan enriqueciendo a los Estados Unidos con su cultura y tradiciones.

Inmigración a través de la Isla Ellis

El punto más alto de inmigración en los Estados Unidos fue en 1907 cuando 1,285,349 migrantes llegaron a las costas de los Estados Unidos buscando nuevas oportunidades.

Un gran número de migrantes ingresó al país a través de la Isla Ellis, que se ha convertido en una puerta simbólica de los Estados Unidos para quienes buscan refugio o quieren alcanzar el Sueño Americano. Migrantes de países de todo el globo, desde el norte y este de Europa hasta la región escandinava y Siria. Los más de 12 millones de inmigrantes que pasaron por Ellis Island ayudaron a constituir el crisol americano.

En 1886, el pueblo francés le regaló la Estatua de la Libertad al pueblo estadounidense como un símbolo de amistad entre dos países para celebrar el centenario de la nación americana.

El poema “El Nuevo Coloso” de Emma Lazarus está inscrito en una placa de bronce en la base de las estatua:

“No como el gigante plateado de fama Griega,

Con extremidades conquistadoras extendiéndose de tierra a tierra;

Aquí, en nuestras puertas en el atardecer bañadas por el mar, estará de pie

Una poderosa mujer con una antorcha, cuya llama es

La luz de los prisioneros y su nombre es

La madre de los exiliados. Su mano como faro

Brilla en bienvenida al mundo entero. Sus ojos dóciles comandan

La bahía ventosa enmarcada por las ciudades gemelas.”

«Tierras de antaño quédense con su historias pomposas!» Exclama ella

Con labios silenciosos. «Dadme tus cansados, tus pobres,

Tus masas amontonadas gimiendo por respirar libres,

Los despreciados de tus congestionadas costas.

Enviadme a estos, los desposeídos, basura de la tempestad.

Levanto mi lámpara al lado de la puerta dorada!»

La Estatua de la Libertad no se concibió originalmente como un símbolo migratorio. Sin embargo, cuando se le añadió este poderoso poema, la estatua se convirtió en un ícono de libertad y democracia, así como también una imagen de bienvenida y un rayo de esperanza para los inmigrantes que llegan a Nueva York.

América adquirió fama como un refugio seguro para aquellos que buscan protección de condiciones peligrosas y peligrosas en el extranjero. Más de 1.5 millones de irlandeses emigraron a América entre 1845 y 1855, durante la Gran Hambruna que devastó Irlanda.

Menos de un siglo después, mientras el Holocausto sacudía Europa, ciudadanos y  organizaciones religiosas comenzaron a ayudar a reasentar a refugiados que buscaban asilo en Estados Unidos. Estos ciudadanos fueron quienes impulsaron la reforma migratoria, y sus esfuerzos finalmente inspiraron la Ley de Personas Desplazadas de 1948, que representó la primera legislación sobre refugiados en los Estados Unidos.

A pesar de que la inmigración al país dejó de fluir principalmente a través de la isla Ellis, el sentimiento inmortalizado en esas palabras retumbó para oleadas de refugiados y disidentes políticos a lo largo del siglo XX. Ya se tratara de disidentes cubanos que escapaban del régimen de Castro, víctimas de dictaduras en Centroamérica y Sudamérica o solicitantes de asilo políticos vietnamitas y chinos, entre muchos otros, Estados Unidos los recibió a todos con los brazos abiertos.

Inmigración en los Estados Unidos hoy

En 1965, el Congreso aprobó la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965. Esta legislación fue un hito para los defensores de la diversidad en los Estados Unidos porque puso fin al sistema de cuotas que permitía solamente un número limitado de migrantes y refugiados. Esta ley también eliminó la Fórmula Nacional de Orígenes que daba preferencia a los migrantes europeos sobre personas de otras naciones. En su lugar se interpuso una ley migratoria que buscaba reunir familias separas y atraer trabajadores altamente calificados que pudieran impulsar la economía de los Estados Unidos.

Desde que se pasó la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965, personas de todo el mundo han emigrado a los Estados Unidos y le han dado forma a una nación moderna que es profundamente rica en su diversidad. Hemos visto a muchos migrantes con orígenes muy distintos traer su cultura, gastronomía y tradiciones para crear un crisol multicultural donde las personas puedan unirse bajo condiciones de respeto mutuo y la esperanza compartida de un futuro mejor.