Matt Oppenhemer testificó delante del Congreso sobre la importancia de las remesas y las razones por las que deben continuar siendo accesibles, asequibles y seguras.

Buenas tardes. Mi nombre es Matt Oppenheimer y soy co-fundador y Director Ejecutivo de Remitly, un servicio de remesas en línea con sede en Seattle, Washington.

Agradezco al Subcomité la oportunidad que me brinda para explicar el interés de nuestro país en garantizar que los servicios de remesas legítimas sean accesibles, económicos y seguros. Las remesas son importantes para millones de personas que dependen de esos servicios, pero también son un asunto de seguridad nacional.

Fundé Remitly en 2011, después de vivir en Kenia y ver en persona lo difícil que era enviar dinero a otros países. No solo eso, sino que también era costoso, entre 8% y 10% del monto total de la transferencia, solo por enviar el dinero. Al ver la tecnología disponible para solucionar ese problema, sabía que tenía que haber una mejor manera de hacerlo.

Cuando regresé a los Estados Unidos, fundé Remitly para hacer que el envío de remesas sea más fácil, rápido y transparente. Al reemplazar el modelo tradicional de tienda física basada en dinero en efectivo, por uno completamente digital, buscamos crear un mejor servicio para los clientes y más asequible.

Centrándonos en este enfoque, hemos reducido el costo del servicio de 8% a 2%, devolviendo a los consumidores el dinero ganado arduamente y a la vez ofreciendo una mejor experiencia a nivel general para el usuario. Me complace decir que nuestro equipo de más de 400 empleados actualmente ayuda a nuestros clientes a enviar $3 mil millones al año a destinatarios en India, México, Latinoamérica y Filipinas.

Si bien nuestra tecnología ha mejorado el envío de remesas, las razones básicas de los envíos no han cambiado. Nuestros clientes envían dinero para pagar necesidades básicas de sus familiares como vivienda, alimentos, agua, electricidad, atención médica y educación, cosas que damos por sentadas aquí, pero que pueden ser inalcanzables para millones de personas en el extranjero.

Nuestros clientes son héroes; se sacrifican para brindar una mejor vida a sus familias. Cuando envían dinero, es más que eso, es una ayuda vital, es pagar el alquiler de sus familias o la matrícula estudiantil de sus hijos. Sumando todas esas transferencias, puede verse que las remesas contribuyen casi cuatro veces más que los fondos aportados por toda la ayuda extranjera.

Más allá del impacto humano, cuando las remesas son enviadas a través de canales modernos y legítimos, fortalecen nuestra seguridad nacional. Como proveedor regulado, invertimos significativamente para cumplir con las leyes antilavado de dinero y otros requerimientos, usando la más moderna tecnología para detectar y reportar actividad sospechosa. Los proveedores digitales como Remitly proveen seguridad adicional, admitiendo solo clientes con cuentas bancarias en los Estados Unidos e integrando características relacionadas con el cumplimiento de normas tales como pantallas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y clasificación avanzada de riesgo directamente en nuestro producto. Esto crea un producto más seguro y con menor riesgo, comparado con los servicios de remesas tradicionales.

Este método constituye una poderosa arma contra las actividades ilegales. Cuando nuestros sistemas de aprendizaje automático o nuestro personal capacitado detectan algo sospechoso, lo reportamos. Esto les brinda a los organismos de seguridad una visión de alta resolución sobre el flujo de dinero a nivel global, una valiosa herramienta en la lucha contra la actividad ilegal, el lavado de dinero y el terrorismo. Las compañías de remesas autorizadas mantienen el dinero “a la luz del día” al procesar transacciones legí­­timas, mientras que detectan y reportan aquellas que no lo son.

Por otro lado, existe un mercado clandestino de proveedores de remesas no autorizados que no cumplen con ninguna de estas obligaciones. Estas redes informales operan sin supervisión y pueden estar asociadas a actividades de mercados ilegales. Si se establecen políticas que eleven los costos de los servicios legítimos de remesas, el dinero seguirá el curso de estas alternativas oscuras.

Es por esta razón que estoy preocupado por las recientes propuestas de gravar las remesas para financiar un muro fronterizo. Un impuesto del “2%” incrementaría de forma radical los costos de envío de dinero, mucho más de lo que se pudiera esperar. En Remitly cobramos menos del 2% por nuestro servicio, por lo que este impuesto aumentaría los precios en más del doble. Si hacen esto, incentivarán el desvío de dinero a los canales clandestinos y financiarán justo aquellas actividades que queremos impedir. Lo peor que el Congreso podría hacerle a nuestros clientes y a la seguridad fronteriza sería cobrar un impuesto a las remesas para construir un muro. Simplemente es una mala política.

El Congreso debería centrarse en medios de bajo riesgo para reducir cargas regulatorias y mejorar la competencia. Si bien no hay una fórmula mágica para la reforma antilavado de dinero, algunos puntos claves serían la revisión de los umbrales para las denuncias de actividades sospechosas (DAS), adaptando la regla de la transmisión y los requerimientos de “conozca a su cliente” (KYC por sus siglas en inglés) a las tendencias internacionales, y mejorando las listas de sanciones de la OFAC para reducir la carga operativa impuesta por falsos positivos. Estas mejoras ayudarían tanto al sector privado como a los organismos de seguridad a enfocarse en las actividades de mayor riesgo. Resulta lógico entonces que llevemos a la realidad nuestro enfoque basado en el riesgo de vez en cuando, por lo que aplaudo la orientación del Subcomité sobre estos asuntos.

Lograr servicios de remesas legítimos más accesibles, de menor costo y seguros beneficia a los clientes y fortalece la seguridad nacional. Con una política sólida y continua innovación, esta meta está a nuestro alcance.

Quedo a disposición del Comité por cualquier duda que pudieran tener.

Matthew Oppenheimer y soy co-fundador y Director Ejecutivo de Remitly