Cuando Connie habla de su hija, sus preocupaciones son las mismas que las de las madres de todo el mundo: ¿Cómo le va en la escuela? ¿Tiene dinero para sus gastos diarios? ¿Puede pagar el billete de autobús?

Pero en un momento de la conversación, la chef filipina, que ahora vive en Cardiff (Gales), se muerde los labios, frunce el ceño y parece visiblemente contener las lágrimas.


Connie y esposo marvin

Recuerda una llamada reciente con su hija, que vive a 10.000 kilómetros de distancia, en Filipinas. Su hija de 12 años asegura que no necesita dinero extra, aparte de sus gastos de escolaridad y gastos básicos diarios: “Oh no, mamá… no tienes que enviar más. Sé que ha sido difícil para ti trabajar en el extranjero y estar lejos de nosotros”, recuerda Connie.

Estas muestras de cuidado mutuo han ayudado a ambas a apoyarse durante los últimos dos años y medio, viviendo en lados opuestos del mundo.

Historia Familiar

La manera en que Connie y su hija viven no es algo inusual. Según una encuesta de Remitly entre sus clientes emigrantes, el 40% de las mujeres afirman haber dejado a algún hijo para trabajar en el extranjero, con el fin de construir una vida mejor para sus familias.

Casi la mitad de las encuestadas (47%) no habían visto a sus hijos desde hace más de un año, mientras que el 28% no habían podido verlos durante los últimos tres años.

Kristianne, que también es de Filipinas, dejó a su hijo de 12 años con su marido y se trasladó a Reino Unido para trabajar en el sector de la enfermería.

Todo radica en cómo valoras tus propios logros

Kristianne

“Todo es para él”, afirma orgullosa. “Poder hacer algo más por él me hace sentir mejor persona y, lógicamente, lograr una vida mejor para mi familia”.

Apoyo vital

Kristianne dice que su hijo se ha adaptado bien a su ausencia, gracias a una sólida red de familiares y amigos. Además, admite que la idea de mejorar la vida de su familia es un gran incentivo para trabajar más duro en su trabajo. “Todo radica en cómo valoras tus propios logros; a mí me hace sentir genial y me motiva a hacer más”.

  • Alimentos (53%)
  • Educación (46%)
  • Provisiones y necesidades domésticas (43%)
  • Vivienda (37%)
  • Apoyo financiero a los cuidadores de sus hijos (30%)
  • El 58% envía dinero para todo lo anterior